Thursday, September 13, 2018

Venid y Ved

Jesús se volvió, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabí (que traducido quiere decir, Maestro), ¿dónde te hospedas?
Juan 1:38

Jesús, el Cordero, mira hacia estos dos primeros discípulos y les pregunta:

"¿Qué buscáis?"

Estas son las primeras palabras de Jesús en este evangelio. Podría ser que estas son las primeras palabras de Jesús a cada uno de nosotros. Jesús no quiere imponernos una idea, una doctrina o una ideología. Jesús quiere personas que le sigan y sigan su camino de amor libremente. Él nos llama a mirar en nuestros propios corazones y volvernos más conscientes de nuestros deseos fundamentales.

¿Qué es lo que realmente queremos para nuestras vidas? Qué es lo que estamos buscando? ¿Estamos preparados para confiar en nosotros mismos y tomar claras decisiones?

Al hacer esta pregunta, Jesús entra en una relación personal, un diálogo con estos dos hombres. Poco a poco, él los dirigirá más profundamente en el misterio y les enseñará a ellos como vivir sus vidas. Él va a hacer esto con nosotros también. Pues todo comienza en una relación personal con Jesús.


Posiblemente estos dos hombres fueron tomados por sorpresa, no sabiendo claramente lo que ellos querían, y preguntan a Jesús:

"Rabí (Maestro) ¿dónde te hospedas?"

Ellos no quieren ideas o teorías. Ellos no quieren ser estudiantes. Ellos quieren entrar en una relación con Jesús, estar con él, quedarse con él. Ellos quieren dejarse tocar a sí mismos por su vida y por todo lo que él es y tiene. Ellos quieren volverse sus discípulos o seguidores.

Jesús responde:

"Venid y ved"

Tomado de DRAWN INTO THE MYSTERY OF JESUS THROUGHOUT THE GOSPEL OF JOHN de Jean Vanier

Thursday, June 14, 2018

El Reino de Cristo

El Reino de Cristo

Mateo 11:27

"Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre".

El concepto del reinado de Cristo está expresado más explícitamente en las palabras de Jesús comúnmente conocidas como la Gran Comisión: "toda la autoridad en el cielo y en la tierra me ha sido dada. Id y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre de el Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que yo les mandé. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo "(Mateo 28: 18-20).

Aquí, Jesús primero afirma su autoridad universal, luego ordena a sus discípulos que vayan y hagan discípulos, para someter a personas de todas las naciones bajo el dominio de su autoridad. Cualquier otro significado que podamos incluir en la palabra discípulo, debe capturar esta idea de estar bajo el reinado y el gobierno de Jesucristo.

El reinado de Cristo entre todas las naciones es un objetivo paralelo al de llevar la bendición de Cristo a todas las naciones. El objetivo de la bendición universal de Cristo se centra en las necesidades de las personas. Necesitan desesperadamente ser rescatados de la ira venidera de Dios y ser redimidos de sus formas de vida inútiles y destructivas.

El objetivo del reinado de Cristo se centra en su autoridad en los corazones de esas personas. Jesús vino "para redimirnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo suyo, deseoso de hacer lo que es bueno" (Tito 2:14). Esto habla de la regla y el reinado de Cristo en el corazón de cada creyente individual.


Ambos objetivos, la bendición y el reino de Cristo, se logran mediante la proclamación del Evangelio entre todas las naciones o hasta los confines de la tierra.

Thursday, February 15, 2018

Obediencia Aplicada

Lucas 8:21


Pero respondiendo Él, les dijo: Mi madre y mis hermanos son estos que oyen la palabra de Dios y la hacen.

Traernos a nosotros mismos bajo la influencia transformadora de la palabra de Dios, significa mucho más que tan sólo adquirir conocimiento acerca de los contenidos de la Escritura. De hecho, la mera adquisición de hechos bíblicos o verdad doctrinal sin la aplicación de estas a la vida personal, pueden llevar al orgullo espiritual. El apóstol Pablo dijo. "el conocimiento envanece, pero el amor edifica" (1 Corintios 1:8 LBLA). Por otro lado Pablo también habló de "el conocimiento de la verdad que lleva a la piedad" (Tito 1:1). ¿Cuál es la diferencia entre estos dos conceptos de conocimiento bíblico? En el primer ejemplo los de Corinto estaban usando su conocimiento de una manera egoísta y orgullosa. Ellos estaban "mirando por encima del hombro" a la gente que tenía convicciones diferentes a las de ellos. Por otra parte, el conocimiento que lleva a la piedad, es el conocimiento de la Escritura que es aplicado a la vida personal y resulta en una conducta devota.

Uno de los flagelos de la cristiandad evangélica de hoy es la manera en la que nos sentamos cada semana bajo la enseñanza de la palabra de Dios, o inclusive teniendo devociones privadas y puede ser que participando en un grupo de estudio bíblico, sin una seria intención de obedecer la verdad que aprendemos. La denuncia que Dios hizo a Ezequiel acerca de los judíos podría bien ser dicha a nosotros hoy: "mi pueblo viene a ti, como usualmente lo hace, y se sientan delante de ti y escuchan tus palabras, pero luego no las practican" (Ezequiel 33:31).





Nuestra tendencia parece ser a equiparar el conocimiento de la verdad, y aún el estar de acuerdo con ésta, con obedecerla. Santiago dice que cuando hacemos esto nos engañamos a nosotros mismos (Santiago 1:22). Esto es especialmente verdad cuando nos enfocamos más en los "pecados escandalosos" que se ven "fuera" en la sociedad y prestamos menos atención al mayor número de "pecados refinados" que cometemos.

Tomado de "Respectable Sins" de Jerry Bridges

Thursday, May 11, 2017

La Disciplina de la Mortificación

Colosenses 3:5

“Haced pues morir lo terrenal en vosotros”

Tomar las decisiones correctas de obedecer a Dios mejor que a nuestros deseos pecaminosos necesariamente envuelve a la disciplina de la mortificación ¿Qué es la mortificación? ¿Y qué tiene que ver con la santidad?

El apóstol Pablo nos da la respuesta: porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Romanos 8:13). Para tomar decisiones correctas es necesario mortificar, o hacer morir los pecadillos de la carne -las acciones pecaminosas que cometemos de pensamiento, palabra u obra. Pablo fue más explícito acerca de esto en Colosenses 3:5: “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”.

Como observamos en Romanos 8:13, una cosa que vemos claramente es que la mortificación, o hacer morir al pecado es nuestra responsabilidad. Pablo dijo: “si hacéis morir”. Es nuestra responsabilidad, algo que debemos hacer, no algo que nosotros debemos entregarle a Dios para que él lo haga.


También debemos observar que Pablo dijo: “porque si vivís conforme a la carne, moriréis”. Pablo habla aquí acerca de lo espiritual, no de la muerte física. Lo contrario es también verdad. Si nosotros vivimos de acuerdo al Espíritu -que es, que por Él “hacemos morir los deseos de la carne” -viviremos en el sentido espiritual. Una vez más, como lo hizo con mucha frecuencia, Pablo subrayó el inseparable vínculo entre justificación y santificación. Pablo claramente enseñó que fuimos salvados por la gracia a través de la fe (Efesios 2:8), pero él también subrayó que nosotros debemos ocuparnos de nuestra salvación con temor y temblor (Filipenses 2:12), esto es, sin presumir de la gracia de Dios.

(Extracto del libro de Jerry Bridges... The pursuit of holiness)

Algunas Cosas No Cambian

 " No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación" Filipenses 4:11 (RVA 60) El ...